Las mentiras de la alta definición
Interesante articulo publicado por HD Gurú que habla sobre los 10 grandes engaños de la televisión en Alta Definición.
Me hace gracia leer este ranking a día de hoy, cuando llevo haciendo campaña dentro y fuera de Internet para conciencia a la gente de que no se dejen manipular por la gran campaña de marketing que ha llevado a cabo el gran lobby formado tanto por los fabricantes de televisores como por los distribuidores de material videográfico.
Al fin y al cabo todo nace de la necesidad de seguir vendiendo televisores y dejas obsoletas nuestra colecciones de DVD. Hace más de 10 años que los fabricantes introdujeron las pantallas planas a nuestros salones por medio de las televisiones de tubo. Estos aparatos más que aportar mejoras claras, provocaban aberraciones geometricas que hasta entonces eran algo desconocido.
Cuando el parque de televisores de tubo con pantalla plana se había extendido era el momento de dar la siguiente vuelta de tuerca y lanzar los monitores planos, bien plasmas o LCDs. Si bien la mejora en cuanto a
consumo de espacio es notable, lo sorprendente es como consiguieron que la mayoría de los mortales percibiera una mejora de la calidad de imagen. En gran medida, y conociendo a los primeros compradores de estos equipos que costaban varios millones de las antiguas pesetas, (varias decenas de miles de euros si lo traemos al día de hoy) la respuesta es clara, necesitaban justificar su gasto. Y así que se extendió el mito de que la calidad de imagen de estos monitores era superior a nuestros antiguos televisores de tubo.
A día de hoy lo que se lleva es el HD, y más concretamente el Full-HD (termino comercial inventado por Sony). Si nos vamos a la tienda cualquier aparato que tenga menos de 1080 lineas no será digno, y el vendedor nos empujará a rascarnos un poco más el bolsillo para hacernos con un aparato capaz de darnos una mejor calidad de imagen. La cosa es la de siempre, ¿podemos percibir esta mejora de la calidad? Vagamente. El salto del SD a un HD digamos 720p es notable y fácilmente percibible cuando la fuente no tiene una compresión bestial (por ejemplo un Blu-Ray o el muerto prematuramente HD-DVD), pero poca es la diferencia cuando comparamos una fuente HD del estilo del Apple TV.
Y es que en esta nueva "guerra" es más importante la sugestión que los tangibles. No hay que perder de vista que mucha gente compra estos enormes paneles para ver sus películas en DivX. La ignorancia en combinación con unas buenas campañas de marketing consiguen cosas que nunca dejarán de sorprenderme.